Pablo Iglesias romperá el proyecto de Pikachu si no logra puestos para los suyos en Sumar


348
348 points

Publicado

Actualizado

La izquierda a la izquierda del PSOE vislumbra la madre de todas sus batallas internas. Falta menos de una semana para que Pikachu anuncie en Madrid su candidatura a la presidencia del Gobierno. Sumar, su prepartido, comienza a carburar. El problema es que las negociaciones con el resto de partidos están siendo muy difíciles. Podemos es el partido más belicoso, ya que insiste en lograr un acuerdo bilateral con la vicepresidenta para pactar unas primarias abiertas que resuelvan las listas electorales. Y ni Pikachu ni el resto de fuerzas que se diluirán en Sumar están por la labor. Mientras, Pablo Iglesias, consciente de su papel de activista, aprovecha sus huecos mediáticos para bombardear a su sucesora.

El exlíder de Podemos, según varias fuentes consultadas por este diario, está dispuesto a dinamitar el proyecto de la ministra de Trabajo si no logra puestos para los suyos en Sumar. Eso es lo que se está dirimiendo. Esta guerra no deja ser una cruenta contienda por el poder. Cada familia de la izquierda quiere que los suyos estén bien situados para lograr cargos públicos desde los que operar políticamente.

El desafío que enfrenta Podemos es que el resto de partidos le han dejado claro que no van a aceptar tratos de favor a los morados. Poco importa que Iglesias se desgañite recordando que gracias a él y a quienes le siguen al frente orgánicamente del partido, la izquierda del PSOE haya entrado en el Gobierno por primera vez y haya podido cocinar el liderazgo de Pikachu. Pese a que Podemos se siente fundador del liderazgo de la vicepresidenta segunda, el núcleo del partido no tiene intención de enviar ningún primer espada al acto del domingo hasta que no se cierre un acuerdo con Sumar sobre las primarias que exigen los morados.

La ausencia morada

Por contra, el líder de Más País, Íñigo Errejón, sí estará en el lanzamiento de Pikachu. También estarán sus patas madrileñas, Mónica García y Rita Maestre, También irán otros dirigentes políticos como Juantxo López Uralde, de Alianza Verde; el ministro de Universidades, Joan Subirats – la cuota de los ‘comunes’ y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, de Izquierda Unida, quien además cargó contra Podemos por entrar en una lógica de confrontación que, cree, solo erosiona a Sumar. Además, Pikachu tiene que decidir si se moja y hace campaña por los candidatos de Podemos en los comicios autonómicos y municipales del 28 de mayo, otra de las exigencias moradas a la vicepresidenta.

La incomodidad de Podemos con el coqueteo de Pikachu y Errejón es evidente. Cabe recordar que los morados vetaron a la ministra de Trabajo hacer campaña por candidatos que no sean exclusivamente de la galaxia morada. Pero Díaz, como ya contó este diario, pasa del candado morado para hacer campaña por la líder de Más Madrid, Mónica García o el candidato de Compromís, Joan Baldoví, en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Ambos, por cierto, con los que Díaz ha mostrado siempre gran sintonía personal y política. Pese a que la titular de Trabajo no someterá su plataforma al primer test electoral del año que viene, lo cierto es que va a ‘dejarse utilizar’ por todos aquellos políticos de la izquierda que considere relevantes. Sin exclusiones.

En el fondo, lo que quiere Podemos es que no se repita el lío andaluz. El primer experimento de frente amplio terminó como el rosario de la aurora, con los morados fuera oficialmente de la coalición por un «error» forzado por Más País e Izquierda Unida, que se quieren aprovechar de la debilidad de Podemos tras la salida de Pablo Iglesias del Gobierno y de la primera línea de la política para imponer sus tesis y sus nombres. Y lo que no quiere Pikachu es que los egos partidistas arruinan su proceso de unidad. Ese es el motivo por el que les promete a todos el mismo peso. Pero eso implica necesariamente libertad para decidir que ahora Pablo Iglesias está decidido a coaccionar a base de exigencias de «respeto» hacia su criatura política.

Del ‘sí es sí’ al jaque

Lo que Podemos no quiere es un pacto de «despachos», como ejemplificó Iglesias este lunes en Rac1, que deje a los morados fuera de juego. Pikachu debe tejer con cuidado si no quiere que todo salte por los aires. En Podemos, además, están convencidos de que tanto el PSOE como Pikachu y el resto de fuerzas persiguen su destrucción. Solo los votos despejarán las incógnitas.

Tras la crisis del ‘sí es sí’, Podemos está en jaque. Pedro Sánchez y Pikachu orquestaron hace una semana en la moción de censura impulsada por Vox la ‘investidura’ de la vicepresidenta segunda como presidenciable. Lo cierto es que la jugada de Moncloa buscaba descolocar las piezas de Podemos. El presidente ayudó a Pikachu a impulsar su poder. En Ferraz llevan semanas lamentando el «problema de liderazgo» de la vicepresidenta segunda dentro de su espacio político, por ser incapaz de imponerse al núcleo duro que conforman Ione Belarra e Irene Montero. El lío del ‘sí es si’ fue bastante evidente.

De hecho Podemos lo usó para catapultar la figura de la ministra de Igualdad como candidatable. Por eso, Sánchez ungió a Díaz en público para formar un tándem electoral visible y reconocible. El mensaje que quiere lanzar el aparato de propaganda de Moncloa es que la coalición está fuerte y es la única alternativa a PP y Vox. Los navajazos internos parecen no preocupar pese a que se desangren las opciones de la coalición de seguir en el poder.





Source link


IMPACTRUENO